Google y el éxito de Android futuro

Google apostó por salir de su mercado tradicional, el de las búsquedas, para adentrarse en un terreno hasta ahora desconocido: el de los sistemas operativos para móviles.

Para ello, cuenta con el apoyo de una gran comunidad de desarrolladores y con la simpatía de miles de bloggers. Pero eso no es suficiente para triunfar en un mercado en el que, por ahora, Nokia reina con total supremacía. ¿Cuál será su estrategia?

Google quiere revolucionar Internet inalámbrico para los teléfonos móviles con su software Android, de la misma forma en que transformó la búsqueda de información. No será fácil, porque Android competirá con el sistema operativo móvil de Microsoft y con el iPhone de Apple, que dominan el mercado de los teléfonos inteligentes.

Andy Rubin, el responsable de la división de móviles de Google, explicó a la agencia Reuters que el éxito de Android reside en la recepción que tenga el primer teléfono que salga al mercado equipado con este sistema operativo. El ejecutivo afirmó que es capaz de “revolucionar” un mercado en que apenas se ha innovado en los últimos años, salvo en la mejora o inclusión de algunas prestaciones en respuesta a las peticiones de los usuarios.

“Estamos en las etapas finales y pasamos muchas noches sin dormir”, aunque “estamos felices con los resultados conseguidos“, aseguró el directivo.

El próximo 23 de septiembre es la fecha clave. En ese día, T-Mobile presentará en los EEUU el primer terminal basado en Android y fabricado por HTC, una compañía que ha sido uno de los pilares en la consolidación de Windows Mobile en el mercado.

Existe mucha expectativa para conocer el dispositivo y las novedades que puedan llegar a aportar. Sin embargo, el ejecutivo del buscador afirma que en este primer lanzamiento se ha apostado más por un producto impactante que impresione a los consumidores. “Si salimos con un fiasco, la gente va a decir ‘bueno, fue una pérdida de tiempo’ ”, explica Rubin.

Google, el fabricante y T-Mobile han trabajado muy duramente en los últimos meses para responder a las expectativas en un mercado dominado por el efecto “iPhone” y muy distinto al europeo o japonés.

Una de sus ventajas competitivas es que Nokia, que tiene una cuota de más del 45% en el mercado, domina en Europa y Asia pero apenas vende móviles en los EEUU. En efecto, terminales que asombran en el mercado europeo apenas son conocidos en el país del norte. Por otra parte, Japón, Corea y Europa llevan ya tiempo con la tecnología 3G, que apenas ahora han empezado a descubrir los estadounidenses con el lanzamiento del iPhone.

Como dijeron algunos blogs independientes, iPhone ha revolucionado el mercado en cuanto a su interfase de usuario, pero no en cuanto a prestaciones. Estas ya podían encontrarse en otros terminales populares en Japón, Corea o Europa, pero eran desconocidas en los EEUU.

Otro de los retos a los que debe enfrentarse Google es el de la consolidación de una plataforma que sea atractiva a los fabricantes y fácil de usar para los consumidores.

El mercado de los sistemas operativos para terminales móviles está dominado principalmente por Symbian (propiedad de Nokia pero con el apoyo de Sony Ericsson, Samsung, y otras firmas). En segundo lugar se encuentra Windows Mobile, enfocado principalmente al mercado de los “smartphones” y con un gran apoyo por parte de fabricantes asiáticos, entre ellos HTC.

RIM es otro grande del mercado con sus dispositivos Blackberry. Y en cuarto lugar nos encontramos con el antiguo Palm OS usado por los Treo.

Muchos analistas consideran que será difícil para Google hacerse un hueco en un mercado ya consolidado. Motorola lo intentó hace unos años cuando abandonó Symbian y decidió crear su propia plataforma basada en Linux. El costo de desarrollo la obligó a reconsiderar su opción y volvió a comprometerse con Symbian, aunque también lanzó terminales basados en Windows Mobile.

Samsung también ha creado su propia plataforma basada en Linux, que es utilizada en algunos terminales de gama alta. El costo del terminal y el factor diferencial justifican la mayor inversión, asegura la firma coreana.

También, desde hace años, un grupo de fabricantes está intentando desarrollar una plataforma basada en Linux. Con la presencia de firmas como Sharp o Panasonic, los pocos dispositivos de este tipo que han salido al mercado lo han hecho para Japón exclusivamente.

Y es que los costos de desarrollo de un sistema operativo son muy elevados, porque se debe afrontar desde el kernel los distintos drivers para dispositivos, localizaciones idiomáticas, actualizaciones, y otros factores, lo que ha provocado el abandono de más de un intento.

A pesar de todas las dudas, el próximo 23 de septiembre se conocerá el primer terminal con Android. Probablemente estará en cuanto a prestaciones por debajo de las expectativas pero, seguro, después vendrán otros sustancialmente mejorados. Pero Google y también los analistas son conscientes de que será clave la respuesta al producto que lancen Nokia y Microsoft.