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La empresa de
networking y comunicaciones californiana
provee material a organismos de Defensa de los
Estados Unidos, por lo que la entrada de
capital chino (a través de la participación
de Huawei) creó incertidumbre. En octubre,
voceros de 3Com habían asegurado que Huawei
no tendría participación en las decisiones.
Sin embargo, el Comité de Inversiones
Extranjeras seguirá investigando la operación.
Las autoridades
estadounidenses volvieron a cuestionar la
entrada de capital extranjero en grandes
empresas nacionales de tecnología.
Concretamente, el Comité de
Inversiones Extranjeras de los Estados Unidos
(CFIUS), agencia intergubernamental
encargada de revisar estas operaciones, decidió
extender durante otros 45 días su investigación
sobre la compra de 3Com por
parte de Bain Capital y la
china Huawei. Esta adquisición,
valorada en US$ 2.200 millones fue anunciada
en octubre pasado y otorgaba al grupo asiático
una participación del 16,5% en el capital de
3Com.
Ya en 2003, Huawei y 3Com habían constituido
una empresa y la habían instalado en la
ciudad de Hangzhou, situada a 200 kilómetros
de Shanghai. Sin embargo, esta entrada en el
capital inquieta al Comité Americano de
Inversiones Extrajeras (CFIUS). Según el
diario Financial Times, el citado comité está
pensando realizar una investigación sobre
esta cuestión. Hay que recordar que 3Com es
el proveedor de importantes agencias
estadounidenses, particularmente de la de
Defensa y que, además, es quien vende al Pentágono
los sistemas de detección y prevención de
intrusos informáticos.
La alarma surgió a causa de una advertencia
del director del Centro Nacional de
Información (NIC), que alertó al
CFIUS mediante un correo electrónico que
subrayaba los posibles peligros de la entrada
de Huawei en 3Com. Por el momento, el comité
de inversiones extranjeras no bloqueará la
operación, pero puede plantearse separar las
actividades sensibles de 3Com.
Para Bain Capital que controlará el 83,5% de
3Com, este detalle no afecta ninguna cuestión
de seguridad, ya que Huawei ha anunciado su
intención de quedarse como un accionista
minoritario. Sin embargo, diversos medios
estadounidenses recordaban que Ren
Zhengfei, el fundador de Huawei, es
un ex alto oficial del Ejército Chino.
Asimismo, en Washington hay un cierto
convencimiento de que el ciberataque lanzado
contra el Pentágono en 2007 procedió de
territorio chino.
Los responsables de Bain Capital dijeron que
van a colaborar con la CFIUS para intentar
desbloquear la compra. Una de las opciones que
se barajan es obligar al citado grupo de
inversión y a Huawei a vender TippingPoint,
filial de 3Com que trabaja para las fuerzas
armadas de los Estados Unidos, para autorizar
la compra de todo el grupo.
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