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2007-marzo ¿Está
reemplazando el smartphone a la computadora portátil?
La computadora portátil, hasta hace poco el gran
paradigma de la oficina móvil, ya resulta poco práctica
para muchos profesionales. Y es que ahora la ubicuidad
puede conseguirse con un simple teléfono móvil.
Fabricantes de dispositivos y operadores de
telecomunicaciones trabajan junto al canal para
desarrollar aplicaciones que, una vez albergadas en un
celular, respondan a las necesidades específicas de cada
negocio.
Según IDC,
un profesional móvil es aquel que pasa más de un 20% de
su horario laboral fuera de su principal ubicación de
trabajo. Se trata de profesionales que buscan incrementar
su productividad, eficiencia y disponibilidad a través
del uso de todo tipo de dispositivos entre los que hoy en
día el rey indiscutible es la computadora portátil, cuya
evolución durante los últimos años ha posibilitado que
el usuario pueda realizar las mismas tareas que llevaría
a cabo delante de un PC de escritorio. Pero apartando a un
lado el universo de las notebooks, lo cierto es que la
oficina móvil no para de menguar, hasta el punto de que
hoy en día incluso cabe en un bolsillo bajo la forma de
un teléfono móvil.
En efecto, los celulares transformaron hace tiempo el
panorama laboral, puesto que desde su llegada al mercado
ya no es necesario estar pegado a la mesa de trabajo para
desempeñar los quehaceres diarios. Sin embargo, hasta
hace poco las ventajas que estos dispositivos aportaban al
usuario profesional no iban más allá de realizar y
recibir llamadas, comunicarse a través de mensajes de
texto (SMS) y acceder al correo electrónico. En este
contexto, la verdadera explosión de este mercado comenzó
hace tres años, a raíz de la movilización de los datos
corporativos albergados en los sistemas de las compañías,
con los que ya se puede interactuar en tiempo real desde
dispositivos de reducido tamaño. Para llegar a esta
realidad ha sido necesario solventar tres puntos críticos
que analizaremos en las siguientes líneas: el desarrollo
de terminales que combinan las máximas capacidades de
comunicación con un precio asequible; la disponibilidad
de las aplicaciones corporativas en los dispositivos móviles;
y la oferta de tarifas planas, por parte de las
operadoras, para la transmisión de datos.
El formato del futuro
Si se trata de responder a las necesidades de los
usuarios corporativos, se puede decir que para éstos el
teléfono móvil tradicional ya casi ha desaparecido,
puesto que ahora las empresas demandan terminales mucho más
avanzados que como mínimo puedan alojar una aplicación
de correo electrónico. Así que, a grandes rasgos, la
elección de los profesionales quedaría marcada por una
disyuntiva: una agenda electrónica (PDA) con tarjeta de
comunicaciones o un teléfono inteligente (smartphone) que
integra las prestaciones de una agenda. De momento, parece
que este último formato está ganando la partida: Gartner
vaticina que a lo largo del pasado año en todo el mundo
se vendieron 81 millones de smartphones, frente a 16
millones de PDA.
De todos modos, la convergencia hace que a los fabricantes
de dispositivos no les quite el sueño este tema. Porque
la funcionalidad del dispositivo móvil, es decir, todo
aquello que posibilita hacer, debe preponderar sobre el
formato. Como consecuencia, uno de los pilares de la
estrategia del primer fabricante del mundo de este tipo de
equipos, Nokia, es la segmentación, de tal modo que
anualmente lanza unos 30 productos diferentes al mercado
para que el usuario decida qué modelo le conviene. Pero a
un profesional no le servirá de nada disponer de un
terminal magnífico si no se movilizan las aplicaciones
sobre las que descansa el día a día de su compañía.
Esto es lo que realmente está permitiendo meterse la
oficina en el bolsillo, lo que deriva en una mayor
eficacia del trabajador y, por ende, en un ahorro de
costes para las organizaciones.
Por poner un ejemplo, podemos pensar en un ejecutivo
comercial que, desde su móvil, puede acceder en tiempo
real al ERP o CRM de su compañía para cerrar operaciones
en un tiempo récord, obteniendo información e ingresando
nuevos datos. De igual modo, este profesional ni siquiera
debe pasar por su oficina al final de la jornada para
registrar sus actividades diarias, sino que esta tarea
puede realizarla, por ejemplo, enviando un e-mail desde
ese mismo terminal. Esto ya es posible gracias a la
consecución de dos objetivos. En primer lugar, la
tecnología GPRS/UMTS ha logrado una estabilidad que
permite a los clientes tomar la decisión de soportar
procesos vitales de sus negocios sobre las redes de datos
de los operadores. Y, en segundo lugar, como el ancho de
banda no es infinito, los desarrolladores de aplicaciones
han requerido un periodo de aprendizaje para conseguir
soluciones que permitieran comunicaciones eficientes, ya
que se debe transmitir el menor volumen de datos posible
para lograr un mínimo impacto en la factura del cliente,
y optimizar el tiempo de refresco entre el terminal móvil
y el servidor”. En este contexto, la llegada de UMTS/HSDPA
permitirá funcionar con muchísima más velocidad y
disminuir ese nivel de adaptación que requiere el
desarrollo de las aplicaciones.
El 'e-mail' es lo más demandado
IDC destaca que la principal aplicación que está siendo
utilizada por los trabajadores en sus dispositivos móviles
es el correo electrónico, una solución multisectorial u
horizontal. Lo hacen a través de dos modalidades: push
e-mail (los mensajes se gestionan automáticamente y se
reciben en tiempo real) y pull e-mail (el usuario debe
sincronizar manualmente su terminal con el servidor para
leer el correo). La consultora matiza que la mayoría de
estos profesionales se decanta por pull e-mail, aunque las
previsiones indican que en 2007 se incorporarán más
nuevos clientes de push e-mail, una modalidad en la que la
solución líder es la de Blackberry. Pero además del
e-mail, existen otras soluciones horizontales que pueden
ser utilizadas desde el dispositivo móvil para acceder a
Internet o a los datos corporativos de la empresa (a través
de la movilización de la intranet corporativa o de
herramientas de gestión como ERP y CRM). Por ejemplo,
para que un comercial conozca, en cualquier momento,
impagos de clientes, cifras de facturación, tablas
actualizadas de precios o disponibilidad de material en el
almacén.
Pero como cada compañía presenta unas necesidades específicas,
en función de su actividad, hay ocasiones en las que se
hace necesario desarrollar un traje a medida para los
dispositivos móviles. Aquí es donde los operadores y
fabricantes de terminales buscan socios para aportar
conjuntamente soluciones verticales. Por ejemplo, en el
mundo hay más de 650 empresas desarrollando aplicaciones
para Blackberry. Estas compañías pertenecen al Alliance
Program de RIM, una iniciativa donde se
dan cita tres perfiles diferentes de partners: ISV que
desarrollan software; socios que además de diseñar
aplicaciones a medida se dedican a integrar hardware; e
integradores de sistemas que también proporcionan
servicios de consultoría. De igual forma, a nivel global
más de 500 empresas han decidido adscribirse a Forum Nokia
PRO para desarrollar aplicaciones a medida para los
dispositivos del fabricante finlandés. Y para integrar
estas soluciones dentro de los sistemas corporativos, más
de 750 colaboradores se dan cita en la red Nokia for
Business Channel Partner. Por lo que respecta a los
operadores, en el sector ya son clásicas las citas
Movilforum de Telefónica y Move de Vodafone
(en Europa), donde cada año se exponen todo tipo
de soluciones verticales.
Soluciones para los principales sectores
Construcción. El jefe de obra debe ir haciendo
certificaciones, lo cual requiere manejar datos
procedentes de varios sistemas para hacer comprobaciones y
mandar la información solicitada. Gracias a una PDA con
tarjeta SIM, estas tareas se pueden hacer a pie de obra e
incluso en movimiento.
Transporte. Cada vehículo es dotado de
un sistema de localización que permite buscar las rutas más
eficientes. Además, varios sensores envían al terminal móvil
del conductor datos sobre el nivel de la gasolina o la
temperatura de las cámaras frigoríficas. El propio
camionero puede llevar un PDA con SIM para trabajar con
albaranes electrónicos, de forma que el cliente firma en
el dispositivo móvil y los datos se envían a los
sistemas centrales, quedando registrado, sin papeles de
por medio, que ese pedido está entregado.
Farmacéutico. Cualquier medicamento que
se lanza requiere unos análisis previos con largos
periodos de pruebas. Tradicionalmente, un monitor
contratado por la farmacéutica se reúne con los médicos
que “gestionan” enfermos y va tomando nota de todos
los efectos con una serie de cuestionarios. Esos datos se
ordenan y se llega a conclusiones, lo cual requiere mucho
papeleo y pérdida de tiempo en desplazamientos. Sin
embargo, si cada enfermo tiene un dispositivo para
comunicar sus síntomas, estos datos pueden transmitirse
de forma ordenada a un sistema central, lo cual agiliza el
trabajo y reduce errores.
Administración pública. Las
instituciones pueden poner a disposición de los
ciudadanos todo tipo de servicios, como mandar sugerencias
o quejas vía SMS, solicitar un duplicado del recibo del
IBI o pedir una cita médica y que el sistema envíe un
mensaje al móvil recordando la fecha el día anterior.
Seguridad. Un vigilante ya no tiene por
qué permanecer delante de una pantalla (videoworld), sino
que puede estar haciendo su ronda porque cuando hay una
incidencia le llega una alerta a su PDA, en cuya pantalla
incluso puede ver imágenes de los segundos previos al
instante en que la alarma ha saltado.
Sanidad. Un claro ejemplo de las ventajas
de la movilidad sería el de un médico rural que hace su
ronda con un PDA con SIM, gracias a lo cual puede
descargarse datos de anteriores visitas, agregar nueva
información o acceder on line al Vademécum (libro de
consultoría de los facultativos sobre composiciones e
indicaciones de los medicamentos).
Industria. Una parada de una máquina
puede romper el proceso y generar pérdidas hasta que todo
vuelve a funcionar correctamente. Para evitarlo, se puede
establecer un sistema de alerta de incidencias en escala.
Si una máquina falla, se avisa al móvil de un empleado y
si en cinco minutos éste no responde, asegurando que se
ha controlado la incidencia, la alarma pasa a un segundo
empleado y así sucesivamente.
¿Qué puede ofrecer el canal?
Las mayores oportunidades de negocio son para VAR e
integradores, que pueden acometer proyectos a medida
implantando una solución de principio a fin que englobe
hardware, software y servicios. Otro terreno en el que
canal aún puede dar mucho de sí es el de la consultoría.
Los ISV, por su parte, pueden desarrollar todo tipo de
aplicaciones verticales en colaboración con los
fabricantes de dispositivos y los operadores de
telecomunicaciones. Para los retailers, en cambio, el
principal negocio reside en la comercialización de
diferentes modelos de móviles inteligentes y agendas
electrónicas.
Fuente: ItSitio.Com
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